lunes, 23 de noviembre de 2009
Quiero querer queriendo
lunes, 2 de noviembre de 2009
DATZIBAO
De pronto perdí todo contacto contigo.
Ya no pude llegar al teléfono, recordar ese número y llegar a tu
casa que no conocí.
Ya no pude volar sobre ti como todos los días a las tres de la tarde
estas pobres alas no dieron más
y aquí me tienes ideando estas líneas que reflejan mis ojos cansados
de ir caminando con la mente y las manos repletas de
yerba.
Yo fui el primer sorprendido.
La extrañeza de ser dos aves hurgándose el pecho y corriendo uno
detrás del otro entre las matas y bancas del parque.
y éramos arrojados fuera de nosotros mismos y por esto fue que
conocí tu ciudad
y me apreté contra ti buscando desesperadamente encontrarme en
tus ojos y amé todas tus cosas
y tu mirada angustiada y esa seriedad para responderme a ciertas
preguntas y cuestiones que nos diferenciaron para siempre de las personas nacidas
antes de 1950
tu maravilloso instinto agresivo desarrollado contra los males del
tiempo y portándote como en la más furiosa embestida
en la batalla por un lugar en el taxi que nos alejó miles de cuadras
más cerca de la pasión de la vida
hoy miércoles y no otro día.
Porque ya es hora de ir poniendo las cosas en claro y más que nada
empezar a ser uno mismo
un solo obstinado bloque de rabia.
tú por todo lo que para mí reflejabas lo más claro eres mi sopor
antes de echarte a gritar por estos sitios malditos
aún después de haber transformado esa palabrita bestialmente lúcida
en una flor obsesiva
que yo no quiero acariciar ni comprender el suicidio mi amiga es
una espera maldita.
como puede ser aguantarnos un par de horas más en el parque en
medio de un viento furioso que pugna por arrancar de
raíz lo más nuestro de nosotros
y tú junto a mí convertida en mi aliento escuchándote aprendiendo
de ti a la Molina no voy más esa canción negra arde en
mi pecho, me aplasta, levanta, avienta a decir no contra
todo.
Cada uno recuerda su primera caída.
Cada uno recuerda paso por paso los pasos que fue dando y los
que no dio porque en uno mismo está el propio enemigo.
Y yo me levanto para luchar contra mí - y me tengo miedo.
Lo perfecto consiste en desabotonarnos el torso mientras vamos sal-
vajemente penetrando en esta selva de arenas movedizas
y tu vida o mi vida no ruedan como esas naranjas plásticas que
eludimos porque tú y yo somos carne
y nada más que un fuego incendiando este verano.
La vida se abre como un sexo caliente bajo el roce de dedos reven-
tando millares de hojas tiernas y húmedas,
y no dijimos nada pero exigíamos a gritos destruir la ciudad, esta
ciudad ese monstruo sombrío escapado de la mitología
devorador de sueños.
Y el musgo creció como un verso clarísimo en tus ojos.
tú querías leer mis poemas aferrarte a ese instante de dulzura don-
de jamás hubo límites entre uno y otro ser
y fuiste sólo una muchacha que pasó por mis ojos silenciosamente
pegada a mí a mi secreta manera de enredarme en las
cosas de explicar un mundo indeciso sembrado con piedras.
yo que creí que nada era nada en cualquier lugar de este mundo
y de pronto me di con tus sueños como con un golpe de mar sobre el
rostro
y luego adiós porque todo y nada puede explicarse en el amor y
porque todo y nada se explica en nosotros y con nosotros.
(De En los Extramuros del Mundo)
Ver datos sobre el autor y otros poemas del mismo en:
Poemas de Enrique Verastegui
Foto: "Sitio en mi recuerdo" / Restaurant 1830, La Habana / RCBáez
miércoles, 28 de octubre de 2009
Camilo no ha muerto
de estilo camagüeyano.
Al verlo, el pueblo cubano
soñó un profeta montero:
un Cristo, pero guerrero
que con la patria cargara,
cuando una sonrisa clara
como azucena fulgente
alumbró gloriosamente
la manigua de su cara.
la talla del porvenir
y él —sastre— quiso vestir
a todo un pueblo harapiento.
El exilio, el mar, el viento,
el Granma como tijera
y luego la cordillera
—sastrería de su hazaña—
donde entalló a la montaña
el traje de su bandera.
descendió del lomerío
y así, como un bravo río,
atravesó la llanura.
Hambre, llagas, piedra dura,
nada al héroe detenía,
hasta que su rebeldía
sobre Yaguajay candente
decapitó la serpiente
ciega de la tiranía.
dijo al clamor popular
que juntas pueden andar
la sencillez y la gloria.
Jamás tan brillante historia
tuvo menos arrogancia
y hasta el nombre —resonancia
de chispas, llamas de cielo—
legendario caramelo
fue en los labios de la infancia.
del pueblo, porque su idea
prosigue, con su pelea
de redentor huracán.
Ladrones de tierra y pan,
asesinos descubiertos,
no veáis cielos abiertos
cuando enterremos medallas,
que el pueblo gana batallas
con su ejército de muertos.
sábado, 17 de octubre de 2009
Dan a conocer poema de Antonio Guerrero...
Junto a la misiva de Antonio Guerrero, quien este 16 de octubre celebró tras las rejas su cumpleaños 51, nos envía también un poema que escribió desde la cárcel federal de Miami a donde había sido trasladado hace apenas una semana para comparecer ante la misma jueza que lo condenó a cadena perpetua, para una sesión de resentencia que le redujo la condena a 21 años y diez meses de cárcel.
Antonio Guerrero titula su poema “Desde el hueco”, en referencia a su imaginaria visión de la ciudad de Miami vista desde esa inhóspita celda de la cárcel federal de Miami. (Max Lesnick, Radio Miami)
I
Miami ante mis ojos. Me desvelo.
Un terco endecasílabo rebota
entre la lucidez de un rascacielo
y la tragedia de la ducha rota.
Por la ventana miro el sol naciente
encender los cristales refractarios,
en toda dirección anda la gente
con quienes hago un mundo imaginario.
Los cruceros de la Royal Caribbean,
el McDonald’s, el colegio, los bancos,
el sin techo hurgando en la basura,
la vendedora bajo su sombrilla
siguen ahí y yo vuelvo a mirarlos desde el “hueco”,
es decir, “desde mi altura”.
II
Asi le llaman: el Down Town de Miami,
masa de hierro, hormigón y vidrios.
Por el día un auténtico hormiguero.
Por la noche un lugar hosco y vacío.
Símbolos del poder y la opulencia:
sus cada vez más altos edificios:
bancos de transacciones millonarias,
residencias de escasos inquilinos.
En Ia cosmética urbanización
hay parqueos para incontables autos.
Y no sé bien cómo decirlo en verso
pero lo que más llama mi atención
es que el sistema de transporte público
quienes más lo utilizan son los negros.
III
Otra vez overall color naranja.
Otra vez soledad entre ladrillos.
Otra vez colchón roto sin almohada.
Otra vez griterío en el pasillo.
Otra vez cambiar ropa a la semana.
Otra vez diminuto lapicito.
Otra vez de milagro: una Ilamada.
Otra vez caminata sin destino.
Otra vez jaula para “recrearse”.
Esta vez ni siquiera dan café.
Otra vez piso sucio, ducha fría…
Otra vez un “cop-out” para quejarse,
No responden, por supuesto, otra vez.
Otra vez “hueco” y otra vez “poesía”.
URL del artículo : http://www.cubadebate.cu/noticias/2009/10/17/dan-a-conocer-poema-de-antonio-guerrero-escrito-desde-la-prision-federal-de-miami/
domingo, 11 de octubre de 2009
Che aquí allá
Juan Gelman
He visto tu boca
multiplicada en la caravana de los libres
en las mesas compartidas de las bibliotecas
y tus pies en el sendero de surco urgente.
He visto tu brazo fértil tensar el futuro aquí, allá
y tu brazo de agua alargarse a los hombres de la tierra.
Y tus ojos en la cerrada noche, en la noche
violenta de las injusticias.
He visto en el centro del día tu corazón al galope
un palmo de tu piel
componer la cicatriz del compañero.
He visto debajo de camisas gastadas de abrazar luz
tus pulmones cansados
y en las orillas de todos los rumbos
las flores silvestres de tu silbo.
Y en cada niño tu sonrisa desafiando muerte
y tus manos trepadas a la herramienta, al cielo
en llamas, al viento ingobernable, a las campanas.
He visto
en cada uno de nosotros
un gesto tuyo que nos hermana
la ternura que nos templa.
¿Quién casa por casa llamará a componerte
en la hora infinita?
Gabriel Impaglione, Argentina
viernes, 9 de octubre de 2009
El Che
De un argentino orgulloso de un compatriota que diluyó su argentinidad en las venas abiertas de América Latina.
martes, 6 de octubre de 2009
PAZ, AMOR Y LIBERTAD
En memoria de Mercedes Sosa, símbolo de la mujer latinoamericana, ella no ha partido, seguirá siendo la misma si no la olvidamos.
Hasta siempre
Ing. Marco Tulio Tapia Sánchez
PAZ, AMOR Y LIBERTAD
A MERCEDES SOSA... IN MEMORIAN
¿Cuantos segundos hace que con amor te recuerde?,
te decían negra; pero tú eres chola,
blanca, china, indígena, tu eres... América.
Tus raíces profundas en el calor del pueblo,
de cantar pausado, de mirar profundo,
¿Quién no te recuerda?, porque tú eres,
Paz, Amor... y Libertad
¿Cuantos minutos hace que el dolor
del corazón herido, desaparezca?,
al escucharte con la paz nuestra, el leve quejido,
o el fuerte rugir de un canto nuevo,
que elevas nuestra condición humana,
con tu folclore popular, levantas la misión de dar,
justicia, vida... y paz
¿Cuántas horas hace, que duren ver reír a un niño?,escuchando tu voz de nueva trova,
tú compromiso juvenil, de adolecente, también de aquella
mujer que voz y poncho levantaban vuelo,
buscando un nuevo amanecer, tender tu mano,
proponiendo: unión, calor... y amor.
¿Cuántos siglos hace, cuando en mis noches de tristeza te escuchaba?,
noches oscuras, trago amargo, el sabor de la saliva que a su paso, requemaba.
Gracias a la vida por haber iluminado,
el camino de regreso con tu profundo mensaje,
de paz, fragor y anhelo para no olvidar,
y enraizar la convicción que siempre fuiste,
coraje, lucha…..…. y libertad.
Hasta siempre
Ing. Marco Tulio Tapia Sánchez ingmarcotulio@hotmail.com
Chiclayo – Perú
Puedes escribir a Marco y darle tu opinión sobre su poema
Correspondencia de Van Gogh revela costado racional del artista

martes, 29 de septiembre de 2009
sábado, 11 de julio de 2009
Audios Luis Rogelio Nogueras
miércoles, 10 de junio de 2009
Fuego del cadalso a ojos vacuos de amburana cearensis
moud,
muud,
hammaca...
hamaaaaaaaaaaaaaaca…
…amburana cearensis
hija y madre,
padre y abuelo
de
loros machacos
pumas,
águilas,
jaguares
y caimanes
deslizándose dócilmente
en anatomías de cuerpos
tupidos de pigmento en arco iris
de aire puro
en simbiosis.
Soy
fuego
y sombra
si tú lo quieres
hamaca,
cruz,
cadalso
o portal de luz
bebida de
calma
de guerra
y látigo de
fuego
hielo
tibio
y candente.
Soy...
esencia
de tu vida
de tu muerte,
de tus ojos
que hoy son
gruesas
gotas de ríos
en raudas caídas
de plata
o diamantes ocultos
en tupidas selvas vírgenes,
y tú vienes
mezquino
y resumes
mi cuerpo
a páginas antiguas
de alcobas
de alelí
orquídeas
o
nauseabundos olores
repleto de alcoholes
en tanto
oigo el canto
de mis tristes aves
que a mi puerto arriban
dibujando sonrisas
hecho sólo ecos
que a tu razón
le son
nada o poco;
indiferentes.
Soy la Madre Diosa del Mundo,
soy...
esfinge elemental
ritual de imágenes
Iaooooo,
iaaaaaoooooo…
alma primordial,
soy del viento la cumbre
y de la mar sus profundas aguas.
Hoy...
te miro desde aquí,
desde mi elaborada sabia
en súmmun de raíces
fundidas en tierras profundas
entre ronsocos,
jabalíes,
shapajas
setas rojas
añujes,
manatíes
que en danza triunfal
pipean
el humo del toé
pero,
eso soy si lo quieres
y
acaso no…
tus manos
tus garras
pezuñas
tu cuerpo
y mente
tu magma
y etérica esencia
pero,
no olvides…
que mientras
en tu altar
Sueñas
espejos mágicos
no habrá mañanas.
Soy tu esencia
tu alimento
tu pútrido vientre
o tu límpido fin
hecho sonajas,
tu génesis,
tu alfa y omega
Tu averno o ciénagas.
Soy…
eso soy
y mucho más
un árbol (sombra)
hecho cenizas
de perdidas semillas
que arrastran cadenas
desde ayer
hoy
y
siempre.
¡Eso soy…, si tu lo quieres, sólo sombras y muerte!
jueves, 4 de junio de 2009
Coya en la ciudad, por Bruno Arias
Bruno Arias es un joven cantante folclórico nacido en El Carmen, provincia de Jujuy, Argentina, en junio de 1979 del mismo pago en que nacio Jorge Cafrune .
martes, 19 de mayo de 2009
La Calabacita
"Ya la noche se está haciendo vieja
y allá en el patio duerme una flor.
Los juguetes están muy cansados
caen en sus cajas y dicen adios.
Doña gallina tapa a sus pollos
y la lechuza sale a cazar.
Mientras los niños guardan sus libros,
van a la cama y a descansar.
Hasta mañana!. "
jueves, 30 de abril de 2009
Un poema para acompañar a Mario Benedetti

¡Fuerza, Mario!
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Cubadebate publica esta nota que nos ha enviado Pilar del Río. Por supuesto, nuestra adhesión absoluta:
Mario Benedetti está pasando horas malas.
Hemos pensado que podíamos ponernos a leer sus poemas por todo el mundo y así ayudarlo en este momento.
Un poema, por si no tenéis algún libro suyo a mano.
Y por si queréis pasarlo a otros amigos.
HASTA MAÑANA
Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño
que a Dios invoco, pero no le pido nada,
con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido
por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?
Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.
No me lo digan cuando me despierte.
sábado, 21 de marzo de 2009
Aún es tiempo de recuperar la Primavera
Terca OpiniónLa década del '60 se bautiza con un suceso cultural de gran significación: El viaje de Javier Heraud, poemario que alcanza el primer lugar, conjuntamente con Poemas bajo tierra de César Calvo en el concurso "El Poeta Joven del Perú", convocado por la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía de Trujillo. En 1961, escribe Estación reunida, con el que, en 1963, con el seudónimo del El Leñador, obtiene póstumamente el primer premio de poesía en los Juegos Florales convocados por la Federación Universitaria de San Marcos. El jurado lo integraron Javier Sologuren, Washington Delgado, Gustavo Valcárcel, Edgardo Pérez Luna y Arturo Corcuera.
¿Quién es este bardo joven que encandila con su poesía de versos breves y abundantes verbos? Sin saberlo, con delectación de artista, Javier moldea un estilo que trata de acercarse al ambiente de la época. Sus vocablos fértiles denotan eso y, cuando intuye la miseria, la imposibilidad del lenguaje para aprehender tanta vida, el poeta exclama: "Ah embarcación tonta / y muerta / nada pude hacer contigo / sólo destruirte para siempre."
¡Qué cercano a Rimbaud!, quien –joven como él– descubrió la ambigua omnipotencia del lenguaje. Sin embargo, Javier consciente de su historicidad, habitante de una "nación en formación" va más allá erigiéndose pregonero de la solidaridad humana. Por ello "su viaje" culmina en el reencuentro del hombre con su tierra y el resto de los humanos.
Miraflorino, nace a las tres de la mañana del 19 de enero de 1942. Su infancia –ese enorme caudal subjetivo que todos sobrellevamos– transita en el seno de una familia de clase media, esmerada en educarlo dentro de una concepción del mundo que parecía quieta y eterna. No crece infeliz ni desconfiado. Más bien con la seguridad que dispensan una cultura y ambiente armoniosos. Javier, en la adolescencia, era realmente un muchacho citadino. La evocación de su hermana Cecilia, muestra una relación familiar estable y tierna:
«Solíamos oír música en el viejo radio de tubos de los años '40. En él compartíamos las radionovelas que escuchábamos a escondidas de nuestro padre o las increíbles aventuras de Poncho Negro ("el invencible caballero / con su fuerte brazo y noble corazón, / corre el mundo destruyendo justiciero, / la codicia, la maldad y la traición")... Gustábamos de la música de la época y pasábamos horas entrenando pasos de rock. Me parece ver a Javier imitando, en medio de la sala de la casa, a Elvis Presley o haciéndome pasar en ambicioso paso entre sus enormes piernas abiertas. Escuchábamos a Bill Halley y sus cometas o a Pérez Prado y sus mambos (decían que la iglesia excomulgaba a quienes lo bailaban)...».
Tuve la suerte de ver a Javier en tres ocasiones, dos en San Eugenio, muy temprano, platicando con mis padres alrededor de una tacita de café, ahí sólo pude saludarle a lo lejos; no imaginé que estuvieran hablando de política. Luego el 9 de abril de 1962, en Santa Beatriz, cuando mi prima Moza Rospigliosi, cumplió 18 años y César Calvo la cortejaba. Asistieron el autor de Ausencias y retardos, Paco Bendezú, Hernán Cortéz, Tomás Escajadillo,Javier Heraud y esta alumna, uniformada. Saboreamos un lonche limeño y una breve conversa. Yo me senté a su lado, él me preguntó si me gustaban las fiestas; no sé porqué se me ocurrió decirle que no; quizá como gesto adolescente. Javier, sonriente y cómplice, me confesó que a él tampoco le agradaban mucho. Por cierto exageró.
También se palpa una intuitiva adhesión y respeto por los derechos humanos:
"Recuerda que tú nos hiciste honrados y reclamar la justicia" le escribía a su padre desde Cuba. Este marco de cariño familiar atraviesa la poesía de Javier, y no es ajeno a su inclinación por la gesta guerrillera. En su última misiva anota: "Me voy a la guerra por amor, por amor a mi padre y sus durezas, por amor a mi madre y su ternura, por amor a mi patria..."
Esa sensibilidad natural de Javier, cultivada en el colegio y en su hogar, enervaría en él esas antenas invisibles que tienen los poetas para otear la vida, y le advertían que "afuera", en el mundo, algo se estaba derrumbando. Con la huella de siglos de explotación y oprobio los comuneros de los Andes empezaron a exigir el derecho a la tierra. La red de dominación rigurosamente estratificada –que partía desde los grandes intereses internacionales y llegaba hasta el último indio a través de los hacendados y la burguesía nativa– empezaba a mostrar evidentes signos de agotamiento. Mientras, Javier escribía: "No derrumben mi vieja casa ...". Pero los acontecimientos estaban cargados de violencia. Desde el destierro, por la dictadura de Odría, "los poetas del pueblo", en su nueva filiación marxista (antes aprista) admiten ya, como Schopenhauer, que la historia se revela en toda su dignidad cuando el hombre ha hecho que estalle en su corazón la voluntad de poder. Pero estos escritores, fuertemente influidos aún por Vallejo, habían madurado demasiado para recurrir a la acción (excepción de los exiliados o perseguidos) y para tocar, con ella, el universo: exigían tan sólo devorarlo entero y crudo con los ojos de la poesía.
Javier estudiaba Literatura en la Universidad Católica. Su hermana Cecilia anota: "recibía presiones en casa para que estudiara Derecho. Al principio acepta, se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y comienza a frecuentar la casona del Parque Universitario. Amplía su círculo de amigos poetas con los que empieza a compartir una serie de actividades. Conoce ahí a Arturo Corcuera, César Calvo, Mario Razzeto, Reynaldo Naranjo, Pedro Gori, Rodolfo Hinostroza, Marco Olivera Alcántara".
Y viene el deslumbramiento: la revolución cubana y con ella Fidel, Camilo, el Che. Una necesidad de cambio estalla en el espíritu de Javier y sus coetáneos se sienten en medio de un huracán que los empuja cada vez con más fuerza, más allá de sus voluntades. Por ello sus recitales trascienden el acto poético y se cristalizan en actos políticos. Un compañero de combate, Pedro Morote, revive:
"Los jóvenes poetas junto con la dirigencia del FER sanmarquino, estaban a la vanguardia de las movilizaciones obreras y estudiantiles de aquellos agitados años de las postrimerías del segundo gobierno de Manuel Prado. Quien esto escribe, recuerda aún a los poetas, entre ellos a Heraud, Corcuera y Calvo, enfrentados a golpes en el atrio de la iglesia de San Francisco".
Heraud con una lucidez privilegiada, (era realmente brillante, había ingresado a la Universidad Católica a los dieciséis años y con el primer puesto) explora estilo y temas literarios propios. ¿No es acaso el río la necesidad de afianzar el movimiento, de crecer, la búsqueda de las nuevas aguas líricas que desemboquen en el canto luminoso? La soledad y los pasajes fantasmales de Machado, tan caros a Javier, darían paso a una fiesta de palabras en la que "los árboles cantan con su corazón de pájaro". Es ahí, por la faz del optimismo que entiende que escribir no es alejarse de la vida para contemplar desde un mundo en reposo las escenas platónicas y el arquetipo de la belleza, ni dejarse penetrar por las palabras desconocidas –como espadas– que nos cercan por detrás, sino es ejercer un oficio, como bellamente lo señalan estos versos de su Arte Poética:
"(...) Pero conforme pasa el tiempo / y los años se filtran entre las sienes, / la poesía se va haciendo / trabajo de alfarero, / arcilla que se cuece entre las manos / arcilla que moldean fuegos rápidos..."
¿Se es lo que se hace? ¿Uno mismo se puede hacer en esta sociedad donde el trabajo está enajenado? ¿Qué hacer, qué finalidad elegir hoy? ¿Y cómo hacerlo, con qué instrumentos? ¿Cuáles son las relaciones del fin y los medios en una sociedad basada en dominación y violencia? Estas preguntas, sartreanas por esencia, hallan en Javier la única respuesta posible, el compromiso: "...
Y la poesía es / un relámpago maravilloso, / una lluvia de palabras silenciosas, / un bosque de latidos y esperanzas, / el canto de los pueblos oprimidos, / el nuevo canto de los pueblos liberados..."
A propósito, Héctor Béjar, compañero de armas de Javier, da este testimonio:
"Yo creo que Javier es un caso extraordinario en el que la poesía y la revolución se entrecruzan con una fuerza inédita en nuestra historia. Javier siguió escribiendo incluso en la guerrilla (...) Es evidente que también su poesía, acusa una evolución que desgraciadamente no es muy conocida porque gran número de sus poemas se perdieron con su muerte. Pero, creo que él, aunque sea difícil decir esto, y siempre es tan riesgoso decir lo que ha podido pensar –de alguien que ha muerto – había decidido ser sobre todo un combatiente, un revolucionario. Esa era su actitud (...)"
Paralelamente, Julio Dagnino sostiene: "De La Habana a Bolivia habíamos viajado por diferentes rutas para lograr nuestra finalidad de entrar armados al país. Con Javier Heraud me vi nuevamente en La Paz. Nos cruzamos sin dirigirnos la palabra pues viajábamos clandestinos. Cuando surcábamos el río Chapare, en Cochabamba, nos volvimos a ver; a propósito de un círculo que se organizó con él, Héctor Béjar, Abraham Lama ("Junco") y yo. En las orillas del río, entre otros puntos, tratamos sobre el realismo socialista y la presencia canónica de Joyce y Proust. En ese debate Javier, que era muchos años menor que nosotros, destacó. La forma de plantear el problema y el desarrollo no esquemático que le dio al papel de la literatura en el proceso de la revolución socialista fue convincente en el círculo que se caracterizaba por su posición crítica a los sesgos que entonces iba tomando el realismo socialista.
Escuchemos, la "Explicación" de Javier:
"Antes hablé del río y las montañas, / canté al otoño, al invierno, / maldije al verano y a sus ritos. / Hablé, paseé, pisé otras tierras, / dije paz en Moscú, en plazas, / en calles y puentes. / Hoy hago otra cosa / (...) Un día conocí a Cuba / conocí su relámpago de furor (...) Y recordé mi triste patria, mi pueblo amordazado, / sus tristes niños (...) Triste Perú, dijimos, aún es tiempo, de recuperar la primavera... Se acabarán, dijimos, las fiestas / palaciegas para los menos / y las mesas sin comida / y con hambre."
Cuando treinta balas dum-dum lo atraviesan, entre pájaros y árboles, Javier hace estallar en mil pedazos la torre de cristal en la que hubieran deseado seguir refugiados muchos intelectuales. La época exigía no sólo lugar al incendio con la palabra. Por ello Javier Heraud se constituye en una respuesta ideológica, cultural y política frente a la inoperancia del desarrollismo y al fracaso de la burguesía nacional.
En la carta dirigida a Arturo Corcuera, desde París, le comenta su lectura de Marx y Lenin y su asombro: él era ya, antes de revisarlos, "marxista, leninista". Javier nos permite entender no sólo el rol de la violencia revolucionaria, sino el significado de la década del sesenta en la historia peruana contemporánea y en la historia general de nuestro país. Desde su trinchera, él nos muestra, lo que a tientas sospechábamos: en el Perú, también la poesía –ese bastión inaccesible de la imaginación–, nunca había sido pura. El más puro de todos, Eguren, estaba lleno de mundo. Su cercanía a Mariátegui influyó en ello. Y están también Melgar, Oquendo, Vallejo.
El gesto de Heraud, asumido con plena responsabilidad y que expresa una adhesión al mito revolucionario de la época, da un valor histórico a su bella existencia. Lo convierte en el paradigma de la generación del '60. El mérito de Javier es que siendo fruto de su tiempo, trastrueca su historicidad, influyendo y proyectándose en el continente. Elevando la escritura, creando canales de expresión inéditos en nuestra literatura, superando el divorcio entre lo puro y lo social, abriendo la reinserción progresiva del lenguaje en la historia social. Los límites del lenguaje fueron revisados por él en el monte. Y aunque Javier cayera, su mensaje, signado por la fe y la esperanza, ha convulsionado a todos sus contemporáneos.
sábado, 7 de marzo de 2009
Mi Musa Miliciana: 8 de marzo
Por Manuel Mosquera

Te escribo desde mis lágrimas
Desde mis rojos crisantemos
Desde esta pasión que me devora
Para decirte:
Amada camarada
Veo brotar de tus flores amarantas
Aquel canto dejado por los héroes
Esquirlas de dolor hieren mi corazón
Ah!!! Los valientes comunistas
Las banderas rojas desplegadas
Y en la cima de tus letras
El dolor y el amor
Reinician jubilares el camino de la gloria
Nos encarcelarán
Nos fusilarán
Nos masacrarán
El cadalso buscará nuestros nombres
Emboscará nuestros pasos
Pero nunca/ Pero nunca Amor mío Cerrarán los ojos de la primavera
miércoles, 11 de febrero de 2009
Los agradecidos del Sol
Para Elicura y su pueblo
Angustia ancestral
refleja tu rostro
el dolor de siglos
mapuche
te quieren ignorar
y de ello no hablan los triviales
pigmeos de
Pero
y mutiplicando
con tu voz y tu mirada
el paisaje de esperanza de tu pueblo
porque son los mismos
los que han querido sembrar de tristezas
nuestras tierras
por eso entendemos muy bien
tu palabra dicha en idioma de fondo
o si quieres
la entendemos mejor
por su raíz del alma
del alma que nos muestras
desde la profunda verdad de nuestra América.
En el Día del Internacionalista
XIII Festival de Poesía, mayo 2008
CUBA