
Que se construye en cada gota
Una autopista a la ternura.
Una mujer bajo la lluvia es una oración abierta
Sin comas, sin puntos finales, solo los suspensivos.
Una mujer que se ase a la lluvia, y la abraza
Es siempre una mujer desnuda
Un cuerpo poseído por los mares
que la recorren, inexorablemente,
Besan sus nalgas, el hilo de infinito de sus senos,
Descubren abismos imposibles
Y revelan hasta los más íntimos deseos.
Una mujer que se lanza a la lluvia
Provoca el desasosiego de los otros,
Ellos, los pobres, tan cuerdos.