lunes, 10 de mayo de 2010

Madres

Por Isabel Allende


Siempre que quieren hablar de MADRES en la television muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de posters.

¡¡Mentiras !!!

Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden. Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos la epidural en el parto y puteamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.

Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice 'enano' o 'cuatro ojos', y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.

Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién cuernos le importa. Pero no lo podemos decir.

No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar un "patty" a la plancha.... Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.

No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito... Es que tenemos miedo de que se enfermen.

No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que no queremos que nadie les diga roñosos.

No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras.

Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de aspirinetas. Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran NADA, nunca, jamás.

Ustedes nos hacen felices.... cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele. Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas. Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá.

Ustedes nos hacen mejores. Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toquen un dedito del pie. Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo... 
Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y luchamos contra los piojos y compramos Nopucid (shampoo para erradicarlos) y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador para llevar a los niños al fútbol, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a basquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón...

Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que la torta parezca un Pikachu y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos.... Sólo y exclusivamente para verlos felices.

VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES.

Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como el velador que cayó en combate en la última Guerra del "pijama party"), para que fuera un lugar major para ustedes.

GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ.

GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE.

Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y escarbadientes (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente). Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera, el Amoxidal, por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria .....

Son mis mejores medallas. Gracias porque LOS AMO. Y ese, es el amor que me hace grande.  
LO DEMAS ES MARKETING.



y perdonen los que no cupieron en la foto... en mi corazón si tienen espacio...

Mami Rosy, Mamina, Mamimamina

miércoles, 3 de marzo de 2010

Plegaria por un ave

 El declamador mexicano Mario H. Russo, (Hermosillo, Sonora, Mx.) con el peculiar estilo de declamación que lo caracteriza, y acompañando con imagenes su lectura, ha subido a Youtube un video del poema que hace unas semanas yo realizara en homenaje a Adriana y Gerardo, a partir de la anécdota de Alicia Jrapko sobre el gorrión Cardenal. Mario, además, ha declamado éste poema en algunas emisoras radiales de Sonora, México, y ha hablado de nuestros 5 hermanos en esas presentaciones, abogando por la causa de las visas para Olguita y Adriana.







"Un pequeño homenaje a Gerardo y Adriana, dos personas que quiero como a mis hijos, a quiénes además admiro por su entereza y por ese amor eterno que es un regalo de la vida. También va con él mi agradecimiento a un ángel que los acompaña: la nuestroamericana Alicia Jrapko, que nos contó la historia de “Cuba” y “Cardenal”.

Plegaria por un avePor Rosa C. Báez

 

¿Era un gorrión?  No sé.

Tal vez, era no más
la trasmigración de una esperanza…

Durante muchos días
voló hasta aquella puerta
que ya no se abría a la sonrisa
y el cariño…

Nunca supo cómo pasó
del cuidado de su madre
del piar de sus hermanos
hasta las manos de aquel hombre…  
“Cuba”, le decían.

       “Cuba” repetían los latidos
        del corazón que entre todos
                                     reconocía
         “Cuba” era el silbido que lo llamaba
        “Cuba” era lo nostalgia
                                     que sentía en su voz…

Llegó como un regalo
         aquél día de su cumpleaños

¿Qué feliz albur lo retuvo
        hasta un día después
de un nuevo aniversario?
¿Debo creer en la casualidad?

Hoy encontré esta foto de un ave
“Un gorrión en Sasbach” la ha nombrado
       su autor
¡Se parece tanto a ti, “Cardenal”!

¿Acaso no serás
       más que un gorrión
y eres un alma que ha volado libre
       a encontrar aquél cuerpo
       que venera?
y ahora, la ves pasar
desde cualquier alero
mientras esperas…

Algún día, pájaro-esperanza,
sus cuerpos se unirán
¡¡como hoy lo están sus almas!!

“Plegaria” / RCBáez Composición basada en las fotos
 “Un gorrión en Sasbach” Winfried Rothermel (AP)
 Instantánea de Adriana Pérez realizada en Londres por V PONCE

Según el Pequeño Larousse digital: transmigrar = Pasar un alma de un cuerpo a otro

lunes, 23 de noviembre de 2009

Quiero querer queriendo


Por Rosa C. Báez



Yo no entiendo el amor
como tu lo entiendes.


No quiero ser la odalisca
           moviendo el abanico de palma
mientras meces tu abulia y tu egoísmo.


No es amor esa esponja que absorbe
          mis diminutos momentos
de alegría


No es amor la mirada, el gesto,
que siempre exige adoración
        que siempre pide
              más
y más


Quiero la libertad de acariciar tu rostro
cuando paso

quiero
la mirada atenta más sin burla
cuando una historia me convoca
hasta tu lado


Quiero luego conversar sin ironías
quiero leer juntos
       echados en la cama


Quiero quererte, sin sentir que lo exiges
Quiero mirarte y encontrar tu sonrisa


Quiero

Te quiero


23 11 09

lunes, 2 de noviembre de 2009

DATZIBAO





Por Enrique Verástegui

De pronto perdí todo contacto contigo.

Ya no pude llegar al teléfono, recordar ese número y llegar a tu
      casa que no conocí.

Ya no pude volar sobre ti como todos los días a las tres de la tarde
      estas pobres alas no dieron más
y aquí me tienes ideando estas líneas que reflejan mis ojos cansados
      de ir caminando con la mente y las manos repletas de
      yerba.

Yo fui el primer sorprendido.
La extrañeza de ser dos aves hurgándose el pecho y corriendo uno
      detrás del otro entre las matas y bancas del parque.
y éramos arrojados fuera de nosotros mismos y por esto fue que
      conocí tu ciudad
y me apreté contra ti buscando desesperadamente encontrarme en
      tus ojos y amé todas tus cosas
y tu mirada angustiada y esa seriedad para responderme a ciertas
      preguntas y cuestiones que nos diferenciaron para siempre de las  personas nacidas
antes de 1950
tu maravilloso instinto agresivo desarrollado contra los males del
      tiempo y portándote como en la más furiosa embestida
en la batalla por un lugar en el taxi que nos alejó miles de cuadras
      más cerca de la pasión de la vida
hoy miércoles y no otro día.

Porque ya es hora de ir poniendo las cosas en claro y más que nada
      empezar a ser uno mismo
un solo obstinado bloque de rabia.

tú por todo lo que para mí reflejabas lo más claro eres mi sopor
      antes de echarte a gritar por estos sitios malditos
aún después de haber transformado esa palabrita bestialmente lúcida
      en una flor obsesiva
que yo no quiero acariciar ni comprender el suicidio mi amiga es
      una espera maldita.
como puede ser aguantarnos un par de horas más en el parque en
      medio de un viento furioso que pugna por arrancar de
      raíz lo más nuestro de nosotros
y tú junto a mí convertida en mi aliento escuchándote aprendiendo
      de ti a la Molina no voy más esa canción negra arde en
      mi pecho, me aplasta, levanta, avienta a decir no contra
      todo.

Cada uno recuerda su primera caída.

Cada uno recuerda paso por paso los pasos que fue dando y los
      que no dio porque en uno mismo está el propio enemigo.
Y yo me levanto para luchar contra mí - y me tengo miedo.

Lo perfecto consiste en desabotonarnos el torso mientras vamos sal-
      vajemente penetrando en esta selva de arenas movedizas
y tu vida o mi vida no ruedan como esas naranjas plásticas que
     eludimos porque tú y yo somos carne
y nada más que un fuego incendiando este verano.

La vida se abre como un sexo caliente bajo el roce de dedos reven-
     tando millares de hojas tiernas y húmedas,
y no dijimos nada pero exigíamos a gritos destruir la ciudad, esta
     ciudad ese monstruo sombrío escapado de la mitología
devorador de sueños.

Y el musgo creció como un verso clarísimo en tus ojos.
tú querías leer mis poemas aferrarte a ese instante de dulzura don-
     de jamás hubo límites entre uno y otro ser
y fuiste sólo una muchacha que pasó por mis ojos silenciosamente
     pegada a mí a mi secreta manera de enredarme en las
     cosas de explicar un mundo indeciso sembrado con piedras.

yo que creí que nada era nada en cualquier lugar de este mundo
y de pronto me di con tus sueños como con un golpe de mar sobre el
     rostro
y luego adiós porque todo y nada puede explicarse en el amor y
     porque todo y nada se explica en nosotros y con nosotros.

(De En los Extramuros del Mundo)
 

Ver datos sobre el autor  y otros poemas del mismo en:
Poemas de Enrique Verastegui
 




 
Foto: "Sitio en mi recuerdo" / Restaurant 1830, La Habana / RCBáez
 

miércoles, 28 de octubre de 2009

Camilo no ha muerto

Como mi modesto homenaje al Señor de la Vanguardia, estas décimas del Indio Naborí que escuchaba recitar en mi infancia, con la misma imagen que desde la pared de mi cuarto, acompañaba mis sueños de adolescente:

"Camilo no ha muerto"

Barbas bíblicas, sombrero
de estilo camagüeyano.
Al verlo, el pueblo cubano

soñó un profeta montero:
un Cristo, pero guerrero
que con la patria cargara,
cuando una sonrisa clara
como azucena fulgente
alumbró gloriosamente

la manigua de su cara.

Estaba en su pensamiento
la talla del porvenir
y él —sastre— quiso vestir
a todo un pueblo harapiento.

El exilio, el mar, el viento,
el Granma como tijera

y luego la cordillera
—sastrería de su hazaña—
donde entalló a la montaña
el traje de su bandera.


Como un río de bravura
descendió del lomerío
y así, como un bravo río,
atravesó la llanura.

Hambre, llagas, piedra dura,
nada al héroe detenía,
hasta que su rebeldía
sobre Yaguajay candente
decapitó la serpiente
ciega de la tiranía.


Su sonrisa de victoria
dijo al clamor popular
que juntas pueden andar
la sencillez y la gloria.

Jamás tan brillante historia

tuvo menos arrogancia
y hasta el nombre —resonancia
de chispas, llamas de cielo—
legendario caramelo
fue en los labios de la infancia.

No, no ha muerto el capitán
del pueblo, porque su idea
prosigue, con su pelea
de redentor huracán.
Ladrones de tierra y pan,
asesinos descubiertos,
no veáis cielos abiertos

cuando enterremos medallas,
que el pueblo gana batallas
con su ejército de muertos.

 Esto tiene un nombre /  Jesús Orta Ruiz. -- La Habana : Editora Política, 1999.  pp.10-11

sábado, 17 de octubre de 2009

Dan a conocer poema de Antonio Guerrero...

Dan a conocer poema de Antonio Guerrero escrito desde la prisión federal de Miami: “Desde el hueco”

Antonio Guerrero, uno de los cinco antiterroristas cubanos presos en cárceles norteamericanas, condenado injustamente, como sus compañeros por un Tribunal Federal de Miami, nos envió recientemente una afectiva carta dirigida ala Alianza Martiana en la que nos testimonia su sensible agradecimiento por la solidaridad de todos los integrantes de esa organización patriótica. Desde que fuera decretada la injusta sanción contra ellos, la Alianza ha estado en la palestra pública pidiendo la libertad de “Los Cinco”.

Junto a la misiva de Antonio Guerrero, quien este 16 de octubre celebró tras las rejas su cumpleaños 51, nos envía también un poema que escribió desde la cárcel federal de Miami a donde había sido trasladado hace apenas una semana para comparecer ante la misma jueza que lo condenó a cadena perpetua, para una sesión de resentencia que le redujo la condena a 21 años y diez meses de cárcel.

Antonio Guerrero titula su poema “Desde el hueco”, en referencia a su imaginaria visión de la ciudad de Miami vista desde esa inhóspita celda de la cárcel federal de Miami. (Max Lesnick, Radio Miami)

I

Miami ante mis ojos. Me desvelo.
Un terco endecasílabo rebota
entre la lucidez de un rascacielo
y la tragedia de la ducha rota.
Por la ventana miro el sol naciente
encender los cristales refractarios,
en toda dirección anda la gente
con quienes hago un mundo imaginario.
Los cruceros de la Royal Caribbean,
el McDonald’s, el colegio, los bancos,
el sin techo hurgando en la basura,
la vendedora bajo su sombrilla
siguen ahí y yo vuelvo a mirarlos desde el “hueco”,
es decir, “desde mi altura”.

II

Asi le llaman: el Down Town de Miami,
masa de hierro, hormigón y vidrios.
Por el día un auténtico hormiguero.
Por la noche un lugar hosco y vacío.
Símbolos del poder y la opulencia:
sus cada vez más altos edificios:
bancos de transacciones millonarias,
residencias de escasos inquilinos.
En Ia cosmética urbanización
hay parqueos para incontables autos.
Y no sé bien cómo decirlo en verso
pero lo que más llama mi atención
es que el sistema de transporte público
quienes más lo utilizan son los negros.

III

Otra vez overall color naranja.
Otra vez soledad entre ladrillos.
Otra vez colchón roto sin almohada.
Otra vez griterío en el pasillo.
Otra vez cambiar ropa a la semana.
Otra vez diminuto lapicito.
Otra vez de milagro: una Ilamada.
Otra vez caminata sin destino.
Otra vez jaula para “recrearse”.
Esta vez ni siquiera dan café.
Otra vez piso sucio, ducha fría…
Otra vez un “cop-out” para quejarse,
No responden, por supuesto, otra vez.
Otra vez “hueco” y otra vez “poesía”.



URL del artículo : http://www.cubadebate.cu/noticias/2009/10/17/dan-a-conocer-poema-de-antonio-guerrero-escrito-desde-la-prision-federal-de-miami/
 





domingo, 11 de octubre de 2009

Che aquí allá

Che aquí allá



¿quién habrá de juntarte otra vez?
Juan Gelman

He visto tu boca
multiplicada en la caravana de los libres
en las mesas compartidas de las bibliotecas
y tus pies en el sendero de surco urgente.

He visto tu brazo fértil tensar el futuro aquí, allá
y tu brazo de agua alargarse a los hombres de la tierra.
Y tus ojos en la cerrada noche, en la noche
violenta de las injusticias.

He visto en el centro del día tu corazón al galope
un palmo de tu piel
componer la cicatriz del compañero.

He visto debajo de camisas gastadas de abrazar luz
tus pulmones cansados
y en las orillas de todos los rumbos
las flores silvestres de tu silbo.

Y en cada niño tu sonrisa desafiando muerte
y tus manos trepadas a la herramienta, al cielo
en llamas, al viento ingobernable, a las campanas.

He visto
en cada uno de nosotros
un gesto tuyo que nos hermana
la ternura que nos templa.

¿Quién casa por casa llamará a componerte
en la hora infinita?

Gabriel Impaglione, Argentina