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domingo, 29 de julio de 2012

Poeta, amigo, mentor...

                                               A Luis Suardíaz
                                                la vez primera en un recital poético,
                                                           tras su muerte


Sola estoy entre todos

Sola voy,
          desconocida
un rostro, 
    una presencia,

alguien que alguna vez
     les presentaron...

Caras que reconozco

Nombres, libros.

Entre ellos voy

          Sola

         Desconocida

Te busco

Nunca más estarás

Rosa C. Báez

sábado, 28 de julio de 2012

Cuándo?

Me faltas


Me faltas
         como el aire...


El asiento vacío a mi costado
es una mueca
                           cruel
un reproche,
un silencio...

Me faltas.


¿Qué hago yo aquí
                        sin tí,
        necesitándote..


          furiosa y despechada,
necesitándote...

solitaria y tan frágil,

vulnerable,
          necesitándote... 

                     Rosa C. Báez

Cuidado

Cual colmada copa
                                 de hiel,
resquebrajada,


sin siquiera quererlo
voy destilando...


Más, a  cada nueva pena
de nuevo cólmase 
                   la copa


Duele la herida


Duele ese lento,
         infinito,
destilar.

Algún día
       definitivamente
se quebrará la copa.

Cuídate de la 
                hiel
 que 
      se
          derrame

 Rosa C. Báez
27 06 2007

¿Haikú? desesperado

Era un hermoso amor





Es cierto


Era...
   
    Rosa C. Báez
    28 09 2005

Estaciones

Una a una
ilusiones y ansias
revolotean
           en el aire de
un verano estival.


          En veloz remolino
dan vueltas,
se levantan
       caen...


Es otoño en mi alma


                   Rosa C. Báez
              29 07 2005

Oración como un reproche

¡Tan poco te pedí, Señor!


Sólo un lugar, Señor,
     sólo un hogar pedí...


Sólo un amor, Señor,
     sólo un amor soñé.


Sólo la paz, Señor,
     sólo la paz...


Sólo aquel "tibio, perfumado rincón
           donde esconder mi rostro"


Sólo...


¿Recuerdas tú, Señor, mis oraciones?

¡Nunca te pedí más!

Sólo un rincón,
        un corazón,
           una esperanza...

¡Nada más, Señor!

¿¿Y me lo niegas???


                     Rosa C. Báez 
                       22 06 2005




martes, 30 de diciembre de 2008

Para el hombre, el poeta, el forjador de sueños


Gracias, por que por ti, como dijo otro amado de los dioses
somos mucho más que dos

Una vez un hombre

-O más bien

casi un proyecto de hombre-

se dijo una canción.

Y la acunó en la cárcel

que formaban sus delgadas costillas.

Y voló la canción

escapando

enredándose luego

en las seis cuerdas de una guitarra.

Un hombre

que un día

imaginó que hacía

sólo una canción.

Y la cantó.

Entonces, la canción reclamó sus hermanas,

Y todas ellas

salieron a recorrer parajes

a navegar amores

a buscar unicornios

a encontrar causas y deshacer azares.


Y un día esa canción,

todas esas canciones,

formaron un jardín

y allí libaron colibríes,

crecieron flores en arribas

-y abajos-

en nortes, pero más en sures

crecieron en sonrisas y en risas,

en lágrimas

y hasta en algunas peleas

tempestuosas.

Y el hombre que soñara la canción

encontró en el jardín su casa

y supo que sin él, no habría jardín,

ni sonrisas, ni amantes

(ni alguno que otro niño concebido

con su voz como telón de fondo…)


Y gritamos entonces,

-más que cantar, gritamos-

que sin ti, poeta, cantor, aprendiz de toda brujería,

seríamos, no más, sencillamente,

que guijarros rodantes,

lejanos, separados, desconocidos

por caminos lejanos.

Ahora, por ti, Silvio Rodríguez,

Somos algo más importante:

Somos TROPEROS.



Rosa, Polilla y tropera

En diciembre 30 y 2008

jueves, 9 de octubre de 2008

MÍRENME!, de Rosa C. Báez


Estoy aquí!

Soy algo más que una herramienta

útil.


Tengo deseos, sueños,

anhelos reprimidos.


Vuelan en derredor

mi ilusiones.


Soy algo más que una herramienta útil.


Me resigno y sueño

Me desespero y sueño

Me duermo y sueño

Me despierto y sueño.


¡Mírenme!


¡Estoy aquí!

jueves, 7 de agosto de 2008

Lo que me faltará, de Rosa C. Báez


Nunca veré un cuadro
de Van Gogh:

No me sonreirán los ojos tristes
de la Monna Lisa,
ni correrá entre mis dedos
la cálida arena que besa los pies
de la Esfinge.

Nunca se llenarán mis ojos
del estallante verde azul de Macchu Picchu,

Ni te besaré en el Puente
de los suspiros
en una Venecia susurrante y dormida.

Todo me faltará,
mas no tu beso,
ni tu mirada reflejando
las oscuras aguas
de la bahía de Cojímar.

Me basta.

21 ene 03 (Cuando era feliz e indocumentada...)

sábado, 28 de junio de 2008

Ya no estará tu nombre, Atahualpa, de Rosa C. Baez

Ha muerto, asesinado, un joven que soñaba con hacerse médico en Cuba, y en su memoria he escrito estos versos:

Ya no estará tu nombre, Atahualpa...

Ya no estará tu nombre en un aula en la ELAM

No responderás ¡presente! ante el pase de lista…

No estará tu sonrisa compartiendo horizontes

Ni habrá un medico nuevo en tu pueblo aymará

Pero estarás disfrutando cada nueva victoria

Porque aunque te hayan matado

No podrán asesinar tu sonrisa

No mataran la primavera de tu pecho

No detendrán la marcha

De tu pueblo y mi pueblo

Porque desde ahora, Atahualpa de Viedma,

Vas trazando senderos

Vas sembrando esperanza

Vas junto al Che

¡¡Por siempre!!


La historia completa en http://cubacorajeyvalor.blogia.com/2008/062901-ya-no-estara-tu-nombre-atahualpa.php

sábado, 14 de junio de 2008

La Higuera, de Juana de Ibarbourou


En un libro de primaria, estaba este poema del que sólo recordaba los primeros y los últimos versos... lo busqué durante años y, un día, apareció entre los libros de texto de alguien a quien amé mucho y que hoy detesto tanto como la ame. Hoy por casualidad lo encontré en una web, r interrumpo el trabajo diario para regalárselos, por que es uno delos poemas más hermosos y humanos que haya leido...

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos:
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos, que nunca
de apretados capullos se viste..

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto.»

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
-¡Hoy a mí me dijeron hermosa!